La temporada entró en su recta final con el regreso de la Gira Asiática ATP, liderada por el Shanghai Masters y el China Open. Tras varios años de interrupciones parciales, octubre confirmó nuevamente a Asia como una parada clave tanto a nivel deportivo como comercial.
Los principales nombres del ranking viajaron a China con un doble objetivo: sumar puntos decisivos rumbo a Turín y adaptarse a condiciones rápidas que suelen anticipar el tenis indoor. Canchas veloces, humedad y largos viajes volvieron a poner a prueba la planificación física de los jugadores.
Shanghai y Beijing no solo ofrecieron tenis de alto nivel, sino también estadios llenos, fuerte presencia de marcas y una señal clara: Asia volvió a ser un eje estratégico del calendario ATP.