Con el calendario oficial cerrado, diciembre dejó una lectura clara del año: el relevo generacional ya es una realidad. Las rivalidades entre Carlos Alcaraz y Jannik Sinner dominaron la conversación, marcando una temporada de finales grandes, presión constante y un nivel sostenido en los torneos más importantes.
El balance del año confirmó una tendencia: menos margen para los históricos y un circuito cada vez más físico, veloz y exigente. Diciembre fue el momento para mirar atrás y entender por qué 2025 quedará como un punto de inflexión.