Una de las grandes sorpresas de la gira fue Madison Keys (EE. UU.), quien se coronó campeona del cuadro femenino del Australian Open, logrando su primer título de Grand Slam.
En la final, Keys superó a la número 1 del mundo, Aryna Sabalenka, por 6-3, 2-6, 7-5 en un duelo intenso que se extendió por más de dos horas.
Con 29 años, Keys se convirtió en una de las jugadoras de mayor edad en ganar su primer major, rompiendo barreras y confirmando una madurez tenística tremenda en su carrera.